Sintaxis espacial – Teoría y práctica

by billyr ~ febrero 16th, 2009. Filed under: Antropología, Arqueología, Complejidad, Sintaxis espacial.

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Los modelos de sintaxis espacial se iniciaron en 1984 con el trabajo clásico de Bill Hillier y Julienne Hanson The social logic of space. Se desarrollaron de manera explosiva, sin embargo, en lo que va del siglo XXI. En sus versiones actuales combina los mapas de líneas, los mapas de convexidad y los grafos de visibilidad con elementos de la teoría de grafos y con conceptos de la ciencia cognitiva. Los análisis emanados de las técnicas desarrolladas en este campo resultaron ser buenos predictores de no pocos aspectos del comportamiento social en el uso del espacio, los territorios y los lugares.

Dada la sensitividad profesionalmente alentada hacia las diversidades, la complejidad y la heterodoxia, las oportunidades que se abren a nuestras prácticas en materia de consultoría especializada en el contexto transdisciplinario son perceptibles y ya hay profusos antecedentes de esta posibilidad. Por ello esta sección estará dedicada al análisis de la sintaxis espacial, con especial énfasis en sus aplicaciones a la antropología urbana, la arqueología del espacio, el territorio y el paisaje y el diseño urbanístico.

Contará con presentaciones y ensayos sobre los siguientes temas:

Esta misma página incluye una presentación general y un ejemplo del campo de la sintaxis espacial aplicada a la comprensión y el diseño de museos, galerías y sitios de muestra y encuentro público.

Introducción

Es común representar la forma urbana como un patrón de elementos identificables, co­mo lugares o áreas cuyas relaciones recíprocas se asocian a menudo con rutas de trans­porte lineales, análogas a las calles de una ciudad. De eso a pensar que esos ele­men­tos forman nodos de un grafo hay un solo paso; los elementos serían vértices y los ar­cos ven­drían a ser flujos directos o asociaciones entre aquéllos. La representación pue­­de ser más o menos concreta, denotando desde flujos migratorios entre regiones a ca­lles o co­rre­dores. El análisis que luego se establece sobre esos grafos tiene que ver general­men­te con la proximidad relativa o “accesibilidad” entre ubicaciones, lo que in­volucra calcular las distancias entre nodos, la densidad de actividad de las distintas ubi­ca­ciones, la ca­pa­cidad de transporte, la conectividad diferencial. Los conglomerados o clusters de acti­vi­dad se asocian habi­tual­mente con al­tos ni­ve­les de ac­ce­sibilidad; muchos de los diseños urbanos existentes intentan cam­biar esos pa­trones de accesibilidad mediante nuevas in­fraestructuras de transporte.

Es así que de un modo u otro se generó una larga tradición de investigación urbana vin­cu­ladas con principios de la teoría de grafos. Tras el trabajo pionero de Garrison (1960) sobre la conectividad de los sistemas de autopistas, Nystuen and Dacey (1961) desarro­lla­ron di­chas representaciones como medidas en la jerarquía de sistemas regionales de lugares cen­trales (en el sentido de Christaller) inaugurando entre los geógrafos la práctica del aná­li­sis nodal; en una celebrada disertación Kansky (1963) aplicó teoría de grafos básica a la me­di­ción intensiva de redes de transporte; March y Steadman (1971) examinaron los vín­culos entre las habitaciones de los edi­ficios y Krüger (1979) las relaciones que median entre los edi­fi­cios en las plantas urbanas. El uso de análisis de redes en geografía, arquitectura y dis­ci­pli­nas co­nexas ha sido in­ten­sivo y hace ya mucho que se escribió el buen survey de Haggett y Chor­ley (1969) en el cual se destaca la relevancia del cálculo de la accesibilidad. Como quie­ra que sea, superando una resistencia no menguada por parte de los opositores a los mé­todos formales y de los partidarios de las áridas estadísticas al modo clásico como las que yo mismo practiqué alguna vez (Reynoso y Castro 1994), a la lar­ga el a­ná­li­sis reticular terminó afianzándose en todos esos cam­pos durante la década del sesenta y comienzos de la siguiente.

Una vez consolidada la idea de la ciudad como grafo o como red, era natural que se die­ra un paso más. Ese paso fue dado por Bill Hillier y sus colegas en el Space Syntax La­bo­ratory, de la Bartlett School of Architecture en el University College de Lon­dres, no muy lejos del lugar don­de William Batty y el equipo del CASA estaban elabo­rando sus herramientas de autómatas celulares y análisis de dimensión fractal. El aporte de la Bartlett School es, por supuesto, la sintaxis espacial [space syntax, en adelante SE], una bate­ría de técnicas suma­men­te sim­ples para cuantificar y com­pa­rar patrones de accesi­bi­lidad en espacios cons­trui­dos. El tra­ba­jo canónico en este campo sigue siendo The So­cial Lo­gic of Space de Bill Hi­llier y Julienne Hanson (1984). Como se desprende del ti­tulo, el propósito de la estrategia es vincular lo social y lo espacial:

La sintaxis espacial comienza en la observación de que el espacio es la base común de las ciudades física y social.  La ciudad física es un patrón de espacio complejo, mientras que toda la actividad social ocurre en el espacio. En sí mismo, desde ya, esto conduce a un impasse. Toda actividad social deja trazas espaciales en forma de patrones recursi­vos, pero ¿cómo se puede relacionar esto con un contexto físico y espacial cuyos patro­nes esenciales fueron según toda la apariencia fundados mucho tiempo atrás, bajo la in­fluencia de circunstancias sociales muy diferentes? Ante la reflexión, la tasa de cam­bio muy distinta de las ciudades física y social parece en sí misma impedir cualquier cosa excepto una relación contingente entre ambas.

Pero la sintaxis espacial agregó a la panoplia de conceptos espaciales existentes uno nue­vo que potencialmente reformula las preguntas de la investigación: la configuración es­pa­cial. La esperanza fue que aprendiendo a describir y analizar diferentes clases de configuración espacial o patrón en la ciudad (por ejemplo, las diferencias entre las nue­vas viviendas y las áreas urbanas tradicionales, que parecían prima facie ser críti­ca­men­te distintas) sería posible detectar cualquier influencia que pudiera haber de factores so­cia­les en la construcción de esos patrones espaciales y también explorar cualquier con­secuencia que pudiera haber en términos de la forma en que la vida social tuvo lugar o podría haberlo tenido. Aprendiendo a controlar la variable espacial a nivel de los com­plejos patrones de espacio que constituyen la ciudad, podríamos empezar a comprender tanto los antecedentes sociales como las consecuencias de la forma espacial, y de­tec­tar así los signos de lo social a ambos lados de la ciudad física (Hillier y Vaughan 2007).

Dado que las técnicas empaquetadas bajo el rubro de SE, basadas en teoría de grafos, vin­culan cuestiones de forma arquitectónica con ideas, lógicas y conceptos, y dado que se prestan además para el análisis tanto de edificios o estructuras individuales como de asentamientos enteros, no es de extrañar que fueran adoptadas de buena gana por los ar­queó­logos, que por entonces estaban desarrollando (con tantos o más cons­treñimientos me­to­dológicos que los arquitectos) el campo emergente de la arqueología [social] del paisaje.

En las últimas dos décadas los arqueólogos han utilizado herramientas de SE o sus deri­va­ciones en un número crecido de investigaciones, tanto en América del Sur (Moo­re 1992; Vega-Centeno 2005) como en América del Norte (Bradley 1992: 94-95; 1993: 29-32; Coo­per 1995; Bustard 1996; Ferguson 1996; Sha­piro 1997; Potter 1998; Van Dyke 1999; Stone 2000), Meso­amé­rica (Hopkins 1987, Hohmann-Vogrin 2005; Robb 2007) y Europa (Plimpton y Hassan 1987; Banning y Bird 1989; Foster 1989; Bo­nanno y otros 1990; Fairclough 1992; Laurence 1994: 115-121; Ban­ning 1996; Smith 1996: 79-84, 243-258, 304-309; Cutting 2003; Perdikogianni 2003; Thaler 2005). La an­tro­po­lo­gía ha agregado bastante po­co a este reper­to­rio, aunque se cuen­tan algunas excep­­cio­nes (Lawrence y Low 1990). Véase, en todo caso, la página especial sobre vínculos específicos y bibliografía.

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Sitio actualizado el 21 noviembre 2014 @ 09:11 - El contenido de esta página en particular se actualizó el 15 junio 2014 @ 11:06